Qué es un tema hijo
Un tema hijo es una copia personalizable de un tema de WordPress que hereda su diseño y funciones, pero guarda tus cambios aparte, de forma que una actualización del tema original no los borre. También se conoce como «child theme».
Es como hacer anotaciones en una libreta aparte en lugar de escribir directamente sobre un libro de texto que de vez en cuando se sustituye por una edición nueva: así tus notas no desaparecen cada vez que llega la edición actualizada. Cuando personalizas directamente el código de un tema (colores, estilos, pequeñas funciones), esos cambios se pierden en cuanto el desarrollador publica una actualización del tema, porque la actualización sustituye los archivos originales; un tema hijo guarda esas personalizaciones en un conjunto de archivos aparte, que no se tocan cuando el tema principal se actualiza.
Cómo funciona
- Se crea un tema hijo vinculado a tu tema principal (el «tema padre»).
- Por defecto, el tema hijo hereda todo el diseño y las funciones del tema padre, sin ningún cambio visible.
- Las personalizaciones (ajustes de estilo, pequeñas funciones) se añaden en los archivos del tema hijo, no en los del tema padre.
- Cuando el tema padre recibe una actualización, solo se sustituyen sus propios archivos, dejando intactos los del tema hijo con tus personalizaciones.
- El resultado es que puedes actualizar el tema principal con tranquilidad, sin miedo a perder tus cambios personalizados.
Ejemplo
Una tienda de productos de cuero artesanal en Trujillo tenía varias personalizaciones de estilo hechas directamente sobre los archivos del tema, y cada vez que llegaba una actualización del tema, esas personalizaciones desaparecían y había que rehacerlas desde cero. Creamos un tema hijo y trasladamos ahí todas las personalizaciones existentes, de forma que a partir de ese momento las actualizaciones del tema principal dejaron de borrar ningún cambio.
Señales de que te afecta
- Has perdido personalizaciones de diseño después de actualizar tu tema.
- Evitas actualizar el tema por miedo a perder cambios que costó tiempo hacer.
- Alguien ha modificado directamente los archivos de tu tema para personalizar algo.
- Quieres hacer ajustes de diseño permanentes sin arriesgarte a perderlos en el futuro.
Cómo lo resolvemos
Creamos un tema hijo para tu web si todavía no lo tienes, trasladamos ahí cualquier personalización existente hecha directamente sobre el tema principal, y a partir de ahí hacemos cualquier ajuste de diseño siempre sobre el tema hijo. Si quieres que revisemos esto en tu web, en nuestro servicio de mantenimiento WordPress nos encargamos de ello. El tema hijo trabaja siempre sobre un tema de WordPress principal, al que sigue vinculado para heredar su diseño base.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un tema hijo si no voy a personalizar nada?
Si no planeas tocar el código del tema, no es imprescindible; se vuelve necesario en el momento en que empiezas a hacer cambios de estilo o funciones directamente sobre los archivos del tema.
¿El tema hijo ralentiza mi web?
No, su impacto en rendimiento es prácticamente nulo; su función es exclusivamente organizar dónde se guardan las personalizaciones, no añadir carga adicional a la web.
¿Puedo crear un tema hijo si mi web ya lleva tiempo funcionando?
Sí, se puede crear en cualquier momento; lo ideal es trasladar entonces cualquier personalización que tuvieras hecha directamente sobre el tema principal antes de la próxima actualización.